miércoles, 10 de octubre de 2007

En Argentina, nada es imposible.






De chica pensaba que el malestar social era producto de algo tan simple como la incapacidad de quienes nos gobernaban. Cuánta inocencia; no era capaz de relacionar los sucesos a malas intensiones de ciertas personas al poder. Años tardé en comprender que las famosas políticas neoliberales fallaron porque esa misma era su razón de ser; su objeto nunca había sido el progreso sino asegurar el empobrecimiento y la dependencia de los países periféricos. Pintadas callejeras en Ecuador bien reflejaban esto: “Si las políticas neoliberales curan, ¿por qué Argentina tiene hambre?”
Los procesos pasan y el panorama no se aclara. Si los años implicaran la inevitable evolución, Argentina sería la excepción. Entre tantos casos de impunidad, hoy llevo a discusión el caso del maestro Fuentealba asesinado el 4 de abril del 2007 por un miembro de la policía provincial. No por azar, como verán, sino porque el jueves pasado se cumplieron 6 meses de este caso de represión que terminó en tragedia.
Cerca del mediodía una gran concentración de personas se encontraba en las afueras del Congreso de la Nación. Las agrupaciones de izquierda de siempre mostrando su firme apoyo, delegados de Ctera de todo el país, algunos curiosos que pasaban, y demasiados pocos no militantes preocupados por la causa.
Los hechos: un corte de ruta por parte de maestros neuquinos en reclamo de un aumento salarial, represión de la policía, un maestro muerto. Desde lo legal vemos dos causas judiciales: una al autor material el Cabo Poblete, otra por responsabilidad política. Poco se ha avanzado en esta última; Sobisch no ha sido siquiera llamado a declarar. Se definió como responsable pero afirmó que estas son cosas que le pueden pasar a cualquier dirigente político. Suerte la nuestra de tener gente con estos estúpidos y fríos razonamientos en los cargos de poder.
Escuché hace tiempo a un chileno decir: “En Argentina, nada es imposible”. Recordé ese enunciado mientras escuchaba a las diferentes personas que tomaban la palabra. Aparentemente cada vez hay menos dudas de lo que este extranjero predicaba. Hay un maestro muerto por un policía, un gobernador responsable candidato a presidente.
El asesinato de Fuentealba fue una muerte anunciada, una de las tantas como consecuencia de nuestro presente. No es un simple accidente, ni un impulso individual desbordado. Mientras quiénes estén al poder sigan priorizando las desigualdades sociales, las contradiciones seguirán teniendo lugar. Cada vez que respondan con violencia, el pueblo gritará. ¿Pero hasta cuando?...mil veces me interrogo hasta cuando... La forma de actuar no es clara, pero mientras titubeamos intentando que todo cierre los procesos nos pasan por encima. Nos van eliminado, nos van callando, cada vez de forma más enmascarada.
Palabras revolucionarias resonaron por toda la avenida esa tarde: “La lucha por la distribución de la riqueza implica conflicto social”. Hay mucha gente que sufre de desinterés por estos hechos, pero también somos muchos los que pensamos en qué vuelta de tuerca darle. Las ideas no se fusilan, reclamamos un cambio. Tal vez todo pueda empezar aquí. En Argentina, nada es imposible

sábado, 30 de junio de 2007

Triste realidad argentina

Jueves 24 de mayo, son las 10:45 a.m. hora en la que me bajo del colectivo y me dirijo hacia el Ministerio de Educación. No tenía ni idea de donde estaba; así que comencé a caminar. A lo lejos veo una plaza, y más allá distingo una carpa blanca y gente a su alrededor. Así es, estaba llegando al lugar. ¿Pero qué lugar? ¿Ustedes me entienden de lo que estoy hablando? Lo primero que leo al llegar a destino es: salario= canasta familiar; jubilación 85% móvil; salario a los ad-honorem; AGD-UBA; en CONADU histórica. Sí, estaba frente al Ministerio de Educación, pero aquel espacio, aquella carpa blanca que distinguía a lo lejos no formaba parte del Palacio Sarmiento, el Plenario de Secretarios Generales de la Federación. Todo lo contrario, la convocatoria era un plan de lucha.
Llegada las 11:00 a.m., todos los presentes nos reunimos en una de las carpas junto a la jefa de cátedra Ana Reale, quien nos explica el motivo de aquella lucha que nombré anteriormente; nos da el marco de la situación por la que esta pasando la educación pública. Muy atenta, comienzo a tomar apunte y de repente escribo: “la ley de educación básica ha sido nefasta para la educación pública, ya que empobrece nuestro conocimiento. El argumento principal de estas 72 horas de paro es la derogación de la Ley de Educación Superior”.
Cae la tarde, llegó a mi casa y busco información sobre aquella Ley que acabo de nombrar y leo: “Sancionada el 20 de julio de 1995. Promulgada el 7 de agosto de 1995. Publicada el 10 de agosto de 1995”. Hasta aquí nada llamaba mi atención, pero siguiendo con la lectura observo: “Presidente de la Nación Doctor Carlos Saúl Menem”. En este preciso instante concluía mi día y todo cerraba correctamente.
La consigna de trabajo que nos planteó Ana Reale consistía en hacer un trabajo de campo. Manos a la obra.
Reunida junto a mis compañeras mirábamos a nuestro alrededor en busca de alguna persona que se ofreciera a contarnos su motivo del porqué esta allí en la carpa.”Error”, nosotras teníamos que ir en busca de algún testimonio.
Edgardo y Gladis fueron nuestros primeros encuestados. Su motivo de lucha era reclamar el esclarecimiento y el castigo a todos los responsables del asesinato del compañero Carlos Fuentealba y en apoyo a la lucha de los docentes de Santa Cruz.
Edgardo, es docente universitario, su consejo a nosotros, estudiantes, es sensibilizarse por estas cuestiones. Se trata de una “universidad de los trabajadores” en la que el camino que hay que seguir es la movilización en la calle.
Mientras tomaba nota de aquellas palabras, pasaban por mi cabeza muchas cosas y todas hacían alusión a reclamos que la sociedad protagoniza en la calle; es la única manera como ciudadanos de hacernos escuchar. “El movimiento estudiantil tiene que ganar la calle junto a los trabajadores”.
Continuando con su relato, Edgardo nos dice que para él hay que asumirse como militantes en el periodismo. Es la praxis militante la que implica una actitud de uno mismo hacia los demás. La actitud militante se cultiva.
Muy gentil de su parte, Edgardo y su mujer nos habían dado un relato muy agradable. Habían inculcado en mi cabeza el concepto de “actitud militante”, la cual me propongo a buscar en estos años de la carrera.
Hacía un día muy lindo aquella mañana. Con mi diario y lapicera en mano me intereso por buscar qué agrupaciones estaban allí presentes y qué es lo que sucedía dentro de las carpas.
En la primera de ellas (no es que hayan tenido número, sino que es la primera que encabezaba aquel semicírculo) se encontraba la gente de la UNICEN (Universidad del centro de la provincia de Buenos Aires), la cual se trata de una asociación gremial de docentes. Dentro de esta carpa, estaban dando una clase pública. Asombrada, leo “la lucha docente recorre el país”. Interesada por este tema, comienzo a leer una nota que estaba pegada por fuera de dicha carpa. En Tandil, desplegaron una enorme bandera la cual decía: “presupuestos a universidades nacionales” y elevaron una nota al presidente de la Nación Néstor Kirchner. Concluí, el reclamo docente se hace escuchar en todo el país.
Llegado el mediodía, con mi compañera nos arrimamos a dos hombres que estaban sentados en la plaza que se haya enfrente del sitio donde se encontraban las carpas. Justamente, y en relación con lo que acabo de redactar unos renglones más arriba, éstos hombres pertenecían a la Universidad Nacional de Cuyo la cual sostenía la carpa aquel jueves 24 de mayo. Nos explicaron muy amablemente que su motivo de lucha es pedir que todos los sueldos sean en blanco; la ciudadanía secundaria; y la movilidad en la jubilación para todos los integrantes de la universidad. Agregan, además, que la Universidad Nacional de Cuyo es la única que paga los sueldos en días de paro. Deduje, que por este motivo se hallaban en la carpa sin ningún tipo de inconveniente.
Continuando mí recorrido junto a mi diario, distingo que hay más agrupaciones que estaban allí reunidas: CEI (Centro de Estudiantes de Ingeniería). Desplegaban una bandera de color negro que decía: “fuera la CONEAU de ingeniería a CEI”. “Rosito privatizador”.
El CBC de Puan, se hallaba reunido para la mejora del edificio de la Facultad de Filosofía y Letras.
La sede Tucumán: semiología, más presupuesto
ADUNS: asociación de docentes de la Universidad Nacional del Sur (Bahía Blanca)
El CBC se organiza: apuntes sin sobreprecio, menos discurso y más presupuesto; no al filtro del CBC.
Sí, puede que cada una de estas agrupaciones haya estado allí en reclamo por una lucha particular, pero no olvidemos que “la unión hace la fuerza” y el camino es la movilización en la calle. Aquella mañana todo lo ocurrido comenzaba a cerrar perfectamente. Excepto por una cuestión, nos comenzábamos a preguntar que es lo q sucediera si nos alejábamos de aquel sitio. ¿Sabrá la gente que hay una carpa blanca frente al Ministerio de Ecuación en reclamo de mejoras salariales para la educación pública? La triste respuesta fue: “todos los días hay un reclamo distinto, yo me asomo por el balcón de mi casa y me pregunto: ¿Y hoy a quién le toca?” Vecina del Palacio Sarmiento.
Cierro mi diario, guardo la lapicera. Concluye mi día en aquella carpa blanca. Me dirijo hacia la parada de colectivo para volver a mi casa. Triste realidad argentina, pienso, y finalmente con el último testimonio de aquella amable mujer corrijo mi “excepto” que escribí anteriormente. Todo cierra perfectamente.

miércoles, 27 de junio de 2007

un poco de lo que vivimos día día en la facu, sobre todo para aquellos que cursaron de noche


la facultad


Mi facultad, donde parecemos ganado corriendo hacia las cartelera.
Mi facultad, cuyas aulas asignadas treinta minutos de descifrar parados a diez metros de las ilegibles pancartas.
Cuyas materias jamás nos serán concedidas a tiempo por el gran emperador sui guaraní.
Mi gran emperador, que casualmente, caduca en los momentos de máxima tensión.
Mi facultad como una gran metrópolis de vasta población pero de escasos territorios.
Mi facultad, donde se suceden como en continuo flujo de imágenes, grandes victorias y tristes fracasos.
Mi facultad que te traslada de la cima de la gloria a la total y absoluta derrota en un instante.
Mi facultad punto de encuentro para que convivan casi en la misma proporción amor y odio.
Mi facultad como una gran bocanada de aire viciado.
Es que tantas cosas se podrían subestimar de este, nuestro templo, que no se terminaría en días; si embargo, no dejamos de concurrir religiosamente a él para ser participes de su rito porque sencillamente nos sentimos parte de él.
Simplemente porque es MI FACULTAD.

viernes, 15 de junio de 2007

Bajar a los reyes de su balcòn..(..es viejo pero..en fin..)

Una carpa frente al palacio, controversias del siglo xxi. El pueblo pide salarios dignos, los superiores miran desde las alturas, pispean el panorama desde sus ventanales barrocos. ¿No parece esta una figura de la edad media?
La situación pareciera no distinguirse de la de una monarquía absolutista: allá ellos, acá (abajo) nosotros. El pueblo trabajando para que unos pocos privilegiados recauden la ganancia; sin embargo, ya no nos encontramos en esta época, por eso mismo habría que preguntarse porque sigue vigente este régimen desigual. ¿Qué es lo que determina esta desigualdad en la sociedad? ¿Quién es la autoridad que designa a los nuevos privilegiados?Ya no hay sangre azul ni divina rondando por las calles; solo egoísmo, astucia y ambición con un solo objeto en mente: dinero.
La circunstancia no es totalmente comparable para suerte de todos, aunque parece difícil verlo a veces, los años han traído sus cambios. El hombre contra el hombre sigue siendo un enunciado vigente, lo que ha ido rotando son sus formas de dominación de mano de los cambios en los modos de producción. Cada gran cambio en la historia se ha dado mediante la autorreflexión y conciencia del hombre de su real situación, e inevitablemente la violencia ha sido el medio “natural” (en términos troskianos) que nos ha conducido a un nuevo estadio supuestamente más humano. El momento que hoy atravesamos tiene su particularidad: la libertad de expresión amparada por ley. Nuestra carpa blanca significa esto, nuestra necesidad y obligación moral de protestar por lo que es nuestro, por lo que merecemos, por lo que por ley tenemos derecho.
Seguramente nos encontramos al borde de otro gran escalón, el cambio se ve próximo. En el aire mismo se sienten las condiciones del colapso: contamos con un superávit record en el país y, a su vez, con un alto porcentaje de falencias en cuestiones de índole básicas. ¿Dónde se oculta está diferencia? ¿Quiénes son los que se están apoderando de la ganancia provocada por el pueblo en vez de volver a él?
La educación se revela contra esto, consiente de que el cambio esta en sus aulas, propone salir de la institución desvalorizada y desplazar sus bancos frente a ese palacio. No es casual enseñar justo en dirección a donde parecen haber olvido los valores, y los objetivos a cumplir que los posicionaron en ese lugar. El pueblo al parecer deberá inculcar al gobierno, ya que aparentemente el hombre al poder ha sido consumido por este. La sociedad desvirtuada encontrará su vuelta de tuerca en su gente misma.
Este 24 de mayo muchos docentes expresaron su emoción por la medida tomada y por la cantidad de alumnos presentes, pero también pudieron apreciar la poca repercusión que la misma causó en los medios y principalmente a quien iba dirigida, al gobierno mismo.¿Cuál será la nueva estrategia a seguir? Hay que bajar a los reyes de su balcón y convertirlos nuevamente en lo que fueron...o en todo caso en aquello que nunca fueron y hoy necesitamos...Por las buenas diría mi utópica ideología. Pero si así nada se logra, habrá que bajarlos literalmente y se abrirá pasó a una nueva etapa histórica (o una nueva revolución). No hay vuelta que darle, la gente se cansa, y yo hoy ya estoy lo suficientemente cansada. Bajemos a los reyes de su balcón, no quiero ver más esas clásicas sonrisas prometedoras, simuladas, hechas en algún alto piso de un consultorio odontológico en recolecta.
Señores reyes: queremos acción y no más teatros. Yo bien lo dije, estamos cansados, y la barbarie, siempre latente, puede resurgir de entre nosotros.

jueves, 14 de junio de 2007

Diferentes itinerarios historicos, un mismo desafío social

Los acontecimientos sucedidos en Francia nos permiten observar que distintas generaciones, grupos sociales y agrupaciones sindicales pudieron unificarse en busca de un bien común, contra la precariedad de trabajo que bloquea sus futuros. El estallido se dió con la ley de contrato de primer empleo (CPE), el Art.8 de éste establecía que la gran mayoría de sus “atípicos” empleos no prevén despidos porque ni siquiera implican un contrato formal; el joven es incorporado de manera vaga y limitada, en las condiciones que fija la empresa o la agencia de trabajo temporario, y que se ve obligado a aceptar, con esperanza de que al competir con los otros, y si mejora la coyuntura, su empleo se convierta un día en estable. En Italia se instauró una ley con características similares a las del CPE sin provocar protestas, pero; ¿por qué en Francia si y en Italia no? En principio, La “ley 30” italiana con 40 formas de trabajo “atípico” no fue tan franca, no exhibió las pretensiones del Art. 8 del CPE. Por otro lado, las influencias del pasado hicieron del italiano un individuo que obedece y debe arreglárselas como pueda, en vez de conquistar libertades y derechos. En nuestro país la flexibilización laboral se instauró con la ley 25.250 que luego fue derogada por la ley 25.877 de marzo de 2004*, sin embargo, nuestra realidad no es muy diferente. Estas leyes aureoladas de martirio tienen un solo objetivo: satisfacer al mercado. En consecuencia, el trabajador precario se encuentra aislado, disperso en espacio y tiempo, tiene pocas oportunidades de encontrarse con sus semejantes, además se siente amenazado por los inmigrantes clandestinos o regularizados y éstos a su vez, debido a su condición están sometidos a una extorsión permanente. El estar aislado significa además una dificultad para ser contactados por los sindicatos; encontrarse sin identidad ni organización.
Lo que sucede es que una sociedad posfordista promueve desagregación. El liberalismo perfecciona la despolitización de la sociedad, sustituyendo la cuestión social por la dictadura de los “hechos”( mundializar sin hacer política) incluye una visión fatalista: “ solo hay una única política económica posible”, “el poder publico no lo puede todo”, “la precariedad es necesaria para que haya empleo”. Llegamos a un punto donde un estudio superior no garantiza un puesto estable. ¿Acaso generaciones pos-1968 no consideraban al trabajo estable como la cara más alienante de la condición del asalariado?....
La crisis de la democracia no es más que la manifestación de ese intento liberticida de imponer la ideología liberal a escala planetaria.
Fuente: Le monde diplomatique, mayo 2006
* Alfredo Eric Calcagno, Eric Calcagno ; Una argentina posible. Problemas políticos y recursos económicos, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur,2004.
Raquel ramoa

Gratuidad y calidad educativa

La gratuidad y la calidad educativa siempre deben estar garantizadas puesto que es un derecho que tiene la sociedad y un deber constitucional del Estado.
El artículo 14 de la Constitución Nacional establece claramente que todos los habitantes de la República tienen derecho a la educación, y en su artículo 75 inc. 19, enuncia: “… sancionar leyes de organización y de base de la educación que consoliden la unidad nacional respetando las particularidades provinciales y locales: que aseguren la responsabilidad indelegable del Estado, la participación de la familia y la sociedad, la promoción de los valores democráticos y la igualdad de oportunidades y posibilidades sin discriminación alguna; y que garanticen los principios de gratuidad y equidad de la educación pública estatal y la autonomía y autarquía de las universidades nacionales…”. Por otra parte la recientemente sancionada Ley de Educación Nacional contempla entre otras cosas “…una educación de calidad que permita acceder a los saberes para conocer, reflexionar e intervenir sobre el mundo, una educación que brinde igualdad de acceso a estudios superiores, una educación que cuente con edificios apropiados, el equipamiento necesario y recursos…”.
Si bien es cierto que la institución educativa está atravesando una gran crisis, en donde tienen lugar frases como “no es posible sostener la gratuidad de la enseñanza, la gratuidad de la enseñanza superior es injusta”, entonces la pregunta que viene es ¿dónde está la garantía? ¿es acaso que sería más remunerable privatizarla? ¿Quién gana si eso sucede?, de seguro los estudiantes no, la sociedad entera no, la recaudación indudablemente aumentaría los bolsillos de unos pocos, se generaría una gran deserción estudiantil y ese factor solo fomentaría la ignorancia, la no capacitación y por ende una mayor hegemonía para los grupos que detentan el poder. Otra de las proposiciones que surgen es “los pobres pagan para que estudien los ricos”, ¿cuáles ricos?, la mayoría estudiantil proviene de la “clase media” trabajadora, esta solo es una falacia más generada para el fraccionamiento de la sociedad, para asegurar la desintegración y desdibujar la realidad, montar un escenario en el que los perjudicados no sean quienes proponen este tipo de alucinaciones. Otras farsas, no menos falaz que las antes presentadas son: “es imposible garantizar la calidad de la enseñanza en un contexto de masividad y el ingreso irrestricto a la universidad es una de las causas de su ineficiencia” ¿cómo la masividad puede ser causa de la decadencia de la calidad educativa?, esta idea totalmente nefasta ¿nos estaría indicando que debería establecerse un “sistema de selección”, siendo que vivimos en una sociedad democrática en donde todos tenemos los mismos derechos y garantías?, definitivamente NO, no se puede consensuar jamás un pensamiento de esa índole, es una idea que atenta contra todos nuestros derechos, principalmente en donde la lucha por la igualdad es primordial en un contexto de desigualdades.

Raquel Ramoa.

Trabajo práctico

Joseph Conrad, El corazón de las tinieblas; con prólogo de: Mario Vargas Llosa-1ª ed.-Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 2006.

La contextualización histórica que hace Vargas Llosa se remite a los finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX , la colonización de Europa en África, expone la crueldad de los métodos que se utilizan en nombre del progreso y la civilización, la depredación social y económica que se produce en nombre del comercio, y como se deshumaniza al otro (en este caso nativos). Los hechos importantes que hacen al clima de época en el que Conrad viaja al África son la apertura de una nueva zona de comercio, la exploración de tierras desconocidas, el imperialismo de Europa y la revolución industrial.
Conrad describe a Marlowe como el único que aún “seguía el mar”, era un marino pero también un vagabundo ya que la mayoría de los marinos llevan una vida sedentaria y él no, que no era un típico hombre de mar debido a que para él la importancia de un relato no estaba dentro de la cáscara de la nuez sino afuera, envolviendo la anécdota como el resplandor circunda la luz, que es mucho más revelador de lo que se puede suponer.
Cuando Marlowe comienza a hablar de los romanos lo hace para establecer una analogía entre las conquistas romanas y las europeas, para demostrar lo que el valor de una idea puede hacer: el hombre pierde todo tipo de moral “la fascinación de lo abominable”, lo único que el hombre necesita es una idea en la cual creer y será capaz de la peor barbarie, hasta del abandono propio por ella.
La teoría de la narración que el primero de los narradores esboza acerca de las narraciones de los marinos es que son muy sencillos, simples y que el modo de Marlowe no es así, es fascinante porque tiene una afición a relatar, y eso se mantiene en la novela, produce un efecto de cautivación porque oscila entre la poética y la realidad.
La información que va recibiendo Marlowe acerca de Kurtz es todo el tiempo de manera misteriosa, como si fuese casi un pecado mencionarlo, se le dice que es una persona notable de grandes ideales, con grandes objetivos, un agente de primera clase, muy eficiente, de la mayor importancia para la compañía pero que en algún momento la codicia pudo más que su deber y se convirtió en un ser peligroso, detestable. La información que va recibiendo es muy ambigua, lo que le genera gran intriga por conocer a ese personaje. Cuando finalmente se halla delante de él se encuentra con un anciano enfermo que lejos de aborrecerlo, le genera adición, es decir decide ser leal a aquel protagonista.
Los informantes de Marlowe son el contador, el director, y el arlequín de la orilla.
Los temas que se plantean en la novela rondan la reflexión acerca de la corruptibilidad humana, la locura, el bien y el mal. El desarrollo de los temas a lo largo de la novela están ligados a la colonización europea, y que el motor de los cuestionamientos surgen a raíz de las concepciones que el ser humano tiene acerca del mundo y de la vida, y en la medida que hay un objetivo detrás de cada acción se van modificando, como si se fueran adaptando a medida que florecen las controversias.
Los personajes que me parecen importantes en el viaje que realiza Marlowe son el director, porque es el que le proporciona una gran cantidad de datos acerca de Kurtz y además le genera esa intriga que lo motiva aún más para continuar el viaje; los caníbales de a bordo, quienes le despiertan una enorme curiosidad en el momento de quedarse sin alimento, por qué si son caníbales no se los comieron ya que ellos solo eran hombres blancos desconocidos; por último el arlequín que se muestra totalmente desvariado, y aún así demuestra cierta cordura, le ayuda a entender la obra de Kurtz.
El destino de Kurtz es la muerte, reivindicando “el horror” del que había sido participe y a su vez poseído, a Marlowe le deja una enseñanza: cuando las circunstancias no te dejan opción viable la mentira a veces es necesaria, todas las creencias y valores que tenia al comienzo del viaje se desmoronaron ante la cruel realidad que le toco experimentar.

Apocalypse Now, de Francis Ford Coppola

El contexto histórico en el que se desarrolla la historia es la guerra de Vietnam, Estados Unidos se perfila como potencia mundial, se produce el mayo francés, es una época de revoluciones. El conflicto general es la guerra misma y el particular gira en torno a la moral, la racionalidad, la idea de bien y mal, lo que es aceptable o no en la conducta humana. Se trata de una película en donde el escenario y el contexto histórico son diferentes pero se pueden establecer comparaciones; en la novela es la colonización- en la película la guerra, y en cuanto a los conflictos particulares son definitivamente similares por no decir los mismos.
El estado en el que el capitán Willard inicia el viaje es de desconcierto, se encuentra como fuera de si, a causa de las experiencias que le toco vivir, tiene constantes recuerdos acerca de sucesos trágicos sucedidos en la guerra. Los personajes que lo acompañan son jóvenes, él diría no aptos para la guerra, la vida cotidiana en la lancha se tornaba cada vez mas molesta, cada uno comenzaba a tener brotes sicóticos, llegaba un punto donde convergían la locura y el deber, por ejemplo cuando acribillan a los vietnamitas por un perro, al quedar una mujer herida se preocupan por llevarla a un hospital, y cuando Willard la mata los tripulantes lo cuestionan.
El fin de la reproducción de la música de Wagner en el momento que los helicópteros van a la aldea según Kilgore “es una guerra psicológica”. La música de “The Doors” The End tiene que ver con la muerte de Kurtz, y el sentimiento de Willard pero también con el fin de un ideal que promovía las más horribles calamidades.
El coronel Kilgore es un hombre, con los valores bastantes “atravesados”, es decir a la gente muerta les tiró cartas y a un soldado enemigo le dio agua porque denotaba valentía, coraje, se califica a sí mismo como un tonto divertido, ya que le apasiona surfear en el medio de las balaceras y los estruendos; manifiesta que el olor a kerosén incendiando las colinas es olor a victoria sin importarle la sangre derramada, con un tono un poco soberbio se siente intocable, es cínico.
Willard recibe una parte de la información por medio de los militares que le dan la misión, en una cinta a la vez que le van contando algunas características de Kurtz, otro tanto lo recibe en un sobre sellado, no le otorga gran importancia a esos documentos ya que no puede relacionar la voz de la grabación con el impecable currículm que tenía Kurtz, se lo imagina como una persona increíble, siente admiración por él, y al verlo se desilusiona completamente al encontrar que lo que le habían dicho sus superiores era poco para calificar el cambio radical que había sufrido el mismo.
El personaje del fotógrafo es un poco al personaje del arlequín de la novela de Conrad, es delirante, desalineado, y a la vez auténtico, hace lo que le parece está bien, y no se permite cuestionar las acciones de Kurtz, se le presenta a Willard como un servidor y trata de ponerlo en sobre aviso de lo que esta por ver.
El desenlace de la película es distinto al de la novela porque supongo que en algo tan concreto como es el cine, que se proyecta en distintas partes del globo la sociedad no aceptaría jamás el hecho de que alguien no ponga un fin a la injusticia, siempre se necesita de un héroe, “un representante del consenso social”, “alguien que nos salve”, es la estructura mas sobresaliente de esta que es una sociedad en donde se prefiere ocultar la realidad antes que admitirla tal como se nos presenta.
Las temáticas de lo moral giran en torno a la paradoja que se presenta al tratarse de una guerra para lograr la paz, que por lo general en el tipo de intervenciones de una potencia en un conflicto que no es de su incumbencia trae aparejado una “segunda intención”. Marlowe constantemente se cuestiona los valores que trae consigo, acerca de la mentira, la idea de bien y del mal, la cordura versus la locura, son representaciones que toda persona tiene y encierran una teoría acerca del mundo, es decir una concepción de la vida que todos tenemos incorporados de acuerdo a la sociedad en que estamos insertados, y por ende la construcción del otro que se realizará se hará partiendo de esos preceptos, por lo que al hombre nativo se le atribuirá que es un “salvaje” ya que “desconoce” la “civilización” que a su vez es el “mensaje” que los soldados van a llevar.
En cuanto a las problemáticas que surgen de la película (aunque ésta se haya realizado hace ya bastante tiempo), en relación con la actualidad se puede decir que aún se siguen perpetrando, ya que Estados Unidos continúa con su “misión” de “ayuda” en conflictos bélicos, puesto que lo hace en Irak, lo hizo en África cuando se produjo la guerra civil (este hecho esta plasmado en una película “La caída del halcón negro”) y continuará haciéndolo en post de afirmar su poderío que es lo único que persigue. Por otro lado, la idoneidad para sostener un imperio no sólo necesita de su capacidad para ejercer la coerción sino que requiere un elemento para obtener consenso en la sociedad y ese dispositivo son los medios de comunicación, estos sirven para construir la realidad y para desdibujarla. Si bien es cierto que no todos los medios son funcionales al sistema, la gran mayoría lo es, y por eso es que cuando surge algo distinto de lo que es conocido, se habla de “se filtró información”, ¿por qué debería filtrarse la información si fuese todo transparente? Mercedes Charles Creel, en cuanto a la función de los medios, en su libro Educación para la recepción, expresa lo siguiente “… la más importante de todas estas consideraciones es la de partir de la noción del medio como un instrumento político (…), por lo tanto, no puede eludirse la capacidad del medio para desarticular o descalificar el movimiento, disminuir su capacidad de convocatoria, destruir la imagen ante el grueso de la opinión pública o para impedir o distorsionar la información mínima indispensable para la participación y decisión colectivas. Tampoco pueden eludirse las perspectivas que se abren a partir de considerarlo como un instrumento al servicio de determinados grupos (…). M. Pêcheux enuncia: “las palabras cambian de sentido según las posiciones sostenidas por quienes las emplean” (Haroche, Henry y Pêcheux, 1971).


Raquel Ramoa